Los vínculos de Sussex con el ‘asesino del baño de ácido’

En 1949, todas las miradas se centraron en un pueblo de West Sussex cuando se desarrolló un espantoso caso de asesinato.

John George Haigh, recordado como el «Asesino del Baño de Ácido», sigue siendo uno de los asesinos en serie más infames de Gran Bretaña, habiendo cometido sus crímenes entre 1944 y 1949.

El caso fue juzgado en el Tribunal de Magistrados de Horsham, donde Haigh confesó múltiples asesinatos, afirmando haber matado a nueve personas.

Nicky Caxton, conservadora del Museo de Horsham, declaró en la serie Secret Sussex: «Vivía en Londres y acababa de salir de prisión cuando un día se encontró con un antiguo empleador, William McSwan».

Según Caxton, la pareja volvió a ser amiga, pero McSwan fue asesinado por motivos económicos.

Haigh golpeó brutalmente a McSwan y colocó su cuerpo en un bidón de 40 galones lleno de ácido sulfúrico.

Durante el año siguiente, asesinó a los padres de McSwan, Donald y Amy, después de que estos comenzaran a hacer preguntas sobre la desaparición de su hijo.

Getty Images Una multitud se reúne para observar la llegada de los testigos a la apertura del juicio de John George Haigh.Imágenes de Getty
Una gran multitud se congregó para presenciar el ingreso de Haigh al tribunal.

Sussex se convirtió en un punto clave en la investigación de los crímenes, en particular un taller mecánico en Crawley.

Caxton explicó: «Tenemos conocimiento de seis asesinatos. Los tres últimos de los que tenemos constancia fueron resueltos en Crawley.»

«Cuando lo arrestaron, (Haigh) decía que el dinero no era el motivo, y que sentía la necesidad de beber la sangre de la gente.»

La antigua cancha se ha convertido en un restaurante.

El patólogo forense Keith Simpson identificó cálculos biliares, fragmentos de hueso y parte de una dentadura postiza en el taller.

Esta evidencia crucial que demostraba la creencia de Haigh de que «sin cadáver no hay asesinato» era errónea de raíz.

Los investigadores también encontraron recibos, documentos falsificados y objetos pertenecientes a víctimas anteriores.

La defensa de Haigh intentó alegar demencia, pero el jurado rechazó este argumento en cuestión de minutos.

Fue declarado culpable de asesinato y ejecutado en la prisión de Wandsworth el 10 de agosto de 1949.