Un soldado de la Primera Guerra Mundial tendrá una lápida 108 años después de su muerte.

La tumba de un soldado de la Primera Guerra Mundial será conmemorada con una lápida oficial, 108 años después de su muerte.

El soldado Alfred Holdcroft, natural de Burslem, Stoke-on-Trent, falleció en 1918 mientras se recuperaba de las heridas sufridas el primer día de la ofensiva del Somme en julio de 1916.

Fue enterrado en el cementerio de Burslem, pero su tumba permaneció sin marcar hasta que fue reinaugurada durante una ceremonia en septiembre de 2025, cuando se colocó una cruz de madera en el suelo.

La Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth inicialmente denegó una solicitud para colocar una lápida oficial, pero tras una revisión, la decisión ha sido revocada.

Se colocará en el cementerio, previa verificación de su tumba y de los permisos necesarios, según informó el Ayuntamiento de Stoke-on-Trent.

El concejal Steve Watkins, defensor de las fuerzas armadas en la administración local, lo describió como un momento importante «para la familia de Alfred y para nuestra ciudad».

«Durante más de un siglo, el sacrificio de Alfredo no fue reconocido oficialmente y ha sido un honor ayudar a garantizar que su sacrificio no caiga en el olvido», añadió.

‘Omisión de larga data’

La historia de Holdcroft, que formaba parte del 1/5º Regimiento de North Staffordshire, salió a la luz durante una investigación llevada a cabo por el proyecto Royal Doulton Burslem Memorial.

Entre los invitados a la reinauguración en septiembre se encontraba su nieto, también llamado Alfred, quien agradeció a los organizadores por «traer al abuelo a casa».

La investigadora Ruth Butler afirmó que la decisión de colocarle a Holdcroft una lápida oficial corregía una «omisión de larga data».

«Alfred Holdcroft finalmente ha recibido el reconocimiento que se merece», añadió.

«Su servicio al rey y a la patria ahora recibe un reconocimiento formal, lo que garantiza que su sacrificio no será olvidado.»