Han sido tres décadas llenas de misterio, conspiraciones y rabia.
El tiroteo desde un coche en marcha que acabó con la vida de la superestrella del rap Tupac Shakur el 7 de septiembre de 1996 cambió la trayectoria del hip-hop y elevó al rapero de ser el rostro del género a convertirse en un icono cultural.
Su asesinato se convirtió en uno de los grandes misterios de la cultura popular, con innumerables teorías pero sin arrestos hasta 2023, cuando Duane «Keffe D» Davis fue acusado inesperadamente del asesinato del famoso rapero.
Davis, un exjefe de pandilla de 63 años, está siendo juzgado en Las Vegas.
Se le acusa de asesinato con arma mortal con la intención de promover, apoyar o ayudar a una banda criminal. Se ha declarado inocente. De ser declarado culpable, se enfrenta a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Los alegatos iniciales comenzaron el lunes, tras una semana de selección del jurado.
Es probable que el juicio desvele las complejidades de las amargas y mortales rivalidades del rap entre la Costa Este y la Costa Oeste, así como las guerras territoriales entre las pandillas callejeras Bloods y Crips, que quedaron inmortalizadas en las letras de rap y en los reportajes periodísticos de la década de 1990.
También podría incluir a varios testigos famosos, entre ellos Suge Knight, el ex director ejecutivo de Death Row Records, considerado el último testigo superviviente de la muerte de Shakur.
Pero este caso tan complejo se basa casi exclusivamente en una prueba clave: un libro del que Davis es coautor y que, según él, es en parte una obra de ficción.
Esto es lo que debes saber sobre el juicio y la amarga rivalidad relacionada con la muerte del rapero.