Sean Grayson, el policía blanco estadounidense condenado por el asesinato de una mujer negra, Sonya Massey, durante un incidente en su domicilio en 2024, ha fallecido en prisión a los 32 años.
Grayson mató a tiros a Massey, de 36 años, durante un altercado que tuvo lugar después de que ella denunciara la presencia de un presunto intruso en su domicilio en Illinois. El asesinato reavivó el debate sobre la brutalidad policial en Estados Unidos.
Grayson declaró que disparó porque pensó que Massey estaba a punto de arrojarle una olla de agua hirviendo. El año pasado fue declarado culpable de asesinato en segundo grado.
El ex policía estaba recibiendo tratamiento por cáncer de colon. Su abogado, Daniel Fultz, confirmó a la BBC que Grayson falleció el domingo, pero no reveló la causa.
El Departamento Correccional de Illinois declaró que solo podía confirmar que Grayson había fallecido en un centro penitenciario fuera del estado, y tampoco proporcionó la causa de la muerte.
Los abogados de la familia de Massey dijeron: «La muerte de Grayson bajo custodia a causa del cáncer no trae de vuelta a Sonya».
«Deseamos a su familia oraciones de paz, como hacemos con todos los que lloran la pérdida de un ser querido. La familia de Sonya conoce muy bien ese dolor y lamentará su pérdida el resto de sus días», dijeron los abogados, según CBS News, socio estadounidense de la BBC.
Tras la muerte de Massey, se produjeron protestas en todo Estados Unidos, y el entonces presidente Joe Biden declaró que la fallecida «debería estar viva hoy».