Los detalles que están saliendo a la luz sobre los planes para construir 3.400 viviendas en un extenso terreno agrícola al norte de Telford están alarmando a algunos concejales.
Las 273,1 hectáreas (675 acres) de terreno cercanas a Eyton, Wappenshall y Wheat Leasows figuran en el borrador del plan local de Telford y Wrekin, que describe las futuras oportunidades de desarrollo.
Además de las viviendas, cualquier proyecto contemplaría la construcción de dos escuelas primarias, una escuela secundaria y dos centros vecinales.
Sin embargo, ante la creciente información proporcionada por los posibles promotores, la concejala liberal demócrata de Apley Castle, Karen Blundell, afirmó que la infraestructura no estaba en condiciones de hacer frente a la magnitud del proyecto.
Mientras tanto, Stuart Parr, concejal conservador de Hadley Manor, afirmó que el lugar era una turbera que sufría graves inundaciones en invierno.
«La excavación de la turbera liberará grandes cantidades de CO2 a la atmósfera al mismo tiempo que el Ayuntamiento de Telford & Wrekin ha declarado una emergencia climática», escribió.
El concejal laborista de Apley Castle, Jordan Keeble, dijo que su principal preocupación era el efecto en la infraestructura vial.
«La protección de la fauna silvestre y la biodiversidad también debe ser una prioridad en esta propuesta», afirmó. «Es alentador ver que se han reservado áreas del proyecto para la fauna silvestre y la biodiversidad; estas áreas deben mantenerse en los planes y la fauna silvestre debe protegerse durante las operaciones, si se llega a construir este proyecto».
‘Especies protegidas’
La empresa White Peak Planning, con sede en Cheshire, ha solicitado al Ayuntamiento de Telford y Wrekin qué información necesita para realizar una evaluación completa del impacto ambiental.
El agente trabaja en nombre de Bellway Homes, Hallam Land, Homes England, David Udale Ltd y Sydney Farms Ltd.
Según los documentos de planificación, expertos medioambientales han examinado el lugar y han concluido que se trata de un hábitat adecuado para «especies protegidas y destacadas».
Entre ellos se incluyen tejones, murciélagos, aves, tritones crestados, nutrias y ratas de agua, que podrían estar en riesgo debido al tráfico y la contaminación lumínica.
Los promotores prevén tener que presentar informes que analicen el efecto del proyecto propuesto sobre la biodiversidad, el paisaje, el patrimonio, el transporte y otros aspectos.
También deberán detallar las medidas de mitigación con el objetivo de evitar, reducir o compensar los posibles efectos adversos.
Se prevé que, tras la evaluación de impacto ambiental, se presente una solicitud de planificación preliminar.