Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con Venezuela para controlar más de 65.000 millones de barriles de sus reservas probadas de petróleo, anunció Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos escribió que el acuerdo duplicaría con creces las reservas de petróleo estadounidenses y «reduciría sustancialmente los precios de la gasolina para todos los estadounidenses».
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebró el acuerdo como uno que ayudará a la reactivación económica de su nación.
Sin embargo, algunos analistas han reaccionado con escepticismo, llegando incluso a cuestionar si el acuerdo abordaría los obstáculos de larga data que han disuadido la inversión en la industria petrolera venezolana.
Últimamente, Trump ha estado bajo presión interna para controlar los precios de la gasolina, que se han disparado debido a la guerra con Irán.
Prometió recurrir a las reservas de Venezuela, las más grandes del mundo, después de que Estados Unidos capturara a su entonces presidente, Nicolás Maduro, en enero, supuestamente para juzgarlo por cargos de narcotráfico en Nueva York.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó el acuerdo petrolero como «una gran victoria tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano». Se dieron a conocer pocos detalles.
«Para el pueblo venezolano, este acuerdo traerá casi 100.000 millones de dólares (74.000 millones de libras esterlinas) en inversión privada, respaldará miles de empleos bien remunerados e impulsará la reconstrucción de la economía de Venezuela», dijo.