El proyecto del llamado «puente a ninguna parte» de Warwickshire acabará costando a los contribuyentes del condado unos 58 millones de libras esterlinas, debido a los continuos retrasos, aunque el consejo del condado ha dicho que el final de esta saga está cerca.
El tablero del puente en el cruce de Stonleigh de la A46 permanece desconectado desde 2023, después de que el proyecto se detuviera abruptamente debido a dificultades con el diseño y el acceso a los materiales.
Inicialmente, el proyecto tenía un coste estimado de 38 millones de libras esterlinas y estaba destinado a aliviar la congestión del tráfico.
El Consejo del Condado de Warwickshire afirmó que las obras estaban «progresando bien» y que se mantendrían dentro de los plazos previstos para su finalización el próximo verano.

Las obras de construcción del puente cerca de Stoneleigh se detuvieron en 2023.
Según informó el ayuntamiento, liderado por Reform UK, entre los trabajos recientes realizados en la obra se incluye la finalización del vertido de hormigón para los cuatro muros de contención situados justo al lado del puente.
Añadió que a finales de este año se completarán más obras de construcción de muros para permitir la conexión con la autopista existente.
El concejal liberal demócrata Ben Edwards dijo que, si bien no se debe culpar a la administración por supervisar el proyecto, es su responsabilidad asegurarse de que las cosas «no se paralicen».
El concejal Richard Dickson, también del Partido Liberal Demócrata, se hizo eco de estos comentarios y expresó su preocupación de que los ciudadanos perdieran la confianza en la capacidad del ayuntamiento para gestionar grandes proyectos de infraestructura en un momento en que el condado necesitaba construir miles de viviendas nuevas.
Añadió: «Si no podemos terminar de construir esto a tiempo y dentro del presupuesto, ¿cómo va a volver a confiar la gente en el ayuntamiento o en los concejales?».
En un comunicado, el consejo del condado afirmó que los retrasos y el aumento de los costes se debían a circunstancias ajenas a su control, pero admitió que el proyecto inacabado no dejaba en buen lugar a la administración.

Los principales retrasos del proyecto se atribuyen a un «problema imprevisto» relacionado con el suministro de parte del material necesario para el puente, lo que implica un rediseño parcial para permitir el uso de otros materiales.
Pero desarrollar el nuevo diseño implica un análisis de esos materiales y de si cumplen con los requisitos de la Dirección Nacional de Carreteras, el organismo que finalmente se hará cargo del puente una vez terminado.
El comunicado del ayuntamiento decía: «Estamos comprometidos con la transparencia y haremos pública toda la información cuando nos sea posible.»
«También nos comprometemos a finalizar el proyecto lo antes posible y a brindar sus numerosos beneficios a la zona circundante.»
«Hemos avanzado muchísimo desde que retomamos las obras y vamos por buen camino para terminarlas el próximo verano.»