EZEIZA

En un país mínimamente serio es impensable que sea el propio Presidente el que viole una disposición que él mismo ordenó y que hizo cumplir con extremo rigor. En algunas provincias esas disposiciones dieron pie a excesos imperdonables y crueles que, sin embargo, merecieron loas del presidente; entre todos se destaca por mérito propio Gildo Insfrán, de Formosa, cuyos campos de aislamiento evocan momentos muy tristes de la historia mundial. Sin embargo contó con el beneplácito del Gobierno Nacional. Solo las dictaduras hacen esas barbaridades.

La fiesta del cumpleaños de la primera dama en Olivos es cinismo puro. El Presidente no está por encima de la ley y debe dar el ejemplo de que eso es así. Sin embargo el Presidente, durante la Cuarentena, demostró que está por encima de su propio DNU y que le interesaba más la salud y la educación de su perro que la de los argentinos. ¡Esto no es serio!

El 22-XII-2007 C.F.K presidía en el Patio de Honor del Colegio Militar de la Nación el Acto de Egreso de la promoción de oficiales de las 3 fuerzas, acompañada de la entonces ministra de Defensa Nilda Garré. En su discurso hizo largos reproches al accionar de los militares de cuando esos jóvenes no habían nacido aún. En un momento dado una irritada voz femenina interrumpe ese discurso gritando: “¡Larrabure!”… se estaba refiriendo al coronel, secuestrado bajo el gobierno de Isabel Perón, Argentino del Valle Larrabure, hecho sucedido en un ataque del Ejército Revolucionario del Pueblo a la Fábrica Militar de Villa María, Córdoba, en el año 1974. Este militar estuvo en una “Cárcel del Pueblo” más de un año hasta que finalmente fue ahorcado.

Alberto Fernández, entonces Ministro Coordinador, ordenó requerir los datos se esa mujer y comprobado que era la esposa del Capitán de Fragata Submarinista Marcelo Toulemonde, ordenó al Almirante de turno que se le apliquen las sanciones disciplinarias correspondientes: “por no controlar a su señora esposa respecto a las normas de comportamiento a seguir”. El Capitán Toulemonde fue dado de baja. Por analogía ¿al presidente le corresponderá alguna sanción por la fiesta, en cuarentena rigurosa, organizada por su pareja?

Por el pésimo manejo de la Cuarentena se cerraron todas las escuelas del país por más de un año y hubo deserciones escolares masivas; se produjeron más de 110.000 fallecidos; hubo decenas de muertos por excesos policiales y algunos sufrieron torturas previas a la muerte. Facundo Astudillo Castro “desapareció” en circunstancias más que sospechosas y la investigación está llena de tropiezos legales. Los imputados por violar la cuarentena suman ya 47.000 personas. Maru Botana fue condenada a pagar una multa de 4.300.000 pesos por hacer la cuarentena en su casa, cuando una disposición ordenaba que debía hacerla en un hotel. ¿Cuánto pagarán, de su bolsillo, el Presidente y la primera dama por hacer algo infinitamente más grave?

Por la delirante política económica y la cuarentena eterna se fueron del país 33 multinacionales; cerraron 40.000 Pymes; desaparecieron 90.000 comercios; se perdieron más de 700.000 empleos en blanco; desde su nacionalización Aerolíneas perdió 9.000 millones de dólares (las líneas aéreas extranjeras funcionan en forma previsible, ofrecen un buen servicio y no nos causarían un déficit tan absolutamente injustificable); 8 de cada 10 jóvenes se quieren ir del país!!!; después de Venezuela, Zimbabue y Sudán, Argentina es el país con más inflación en el mundo.

El gobierno argentino no cree en el mérito y por eso tenemos las autoridades que tenemos, y por eso alguien que aprobó su Secundario solo por portación de apellido, puede llegar a ser Gobernador o tal vez presidente. ¿Y si probáramos poner en los cargos a personas realmente preparadas y honestas? Sería una verdadera REVOLUCIÓN.
Se crearon 19 impuestos en solo un año y medio y, la candidata a Gobernadora por la Prov. de Bs.As. Tolosa Paz, afirmó que hay que aumentarlos y añadir nuevos impuestos. Se castiga duramente con impuestos al que produce y exporta, y algunas exportaciones, como la carne, están directamente prohibidas. Lo mismo sucede con las importaciones.

Los dólares son negados a los ahorristas y a los empresarios, que de esta manera quedan imposibilitados de llevar adelante sus iniciativas. Si por varios períodos consecutivos de gobierno hubiera confianza en el manejo de la economía, la fiebre por el dólar iría bajando hasta desaparecer, tal como sucede en Bolivia, Perú, Chile, Paraguay Uruguay y Brasil, que no integran el Primer Mundo. Hoy el peso, uno de los símbolos de la Nación Argentina, apenas llega a ser una cuasi moneda y por eso nadie lo quiere.

Últimamente, algunos funcionarios medios se animaron a decir en público que la verdadera solución a la pobreza está en el trabajo y no en los planes sociales. Sin embargo, el gobierno está destruyendo sistemáticamente todas las fuentes laborales y desalentando cualquier forma de inversión a nacionales y extranjeros. Son muchas las empresas que ya se fueron y otras que están pensando en irse. Ningún empresario va a arriesgar su capital para que, de una forma u otra, las ganancias se las lleven los ávidos políticos y sindicalistas argentinos, los únicos contentos con el actual estado del país.

Pareciera que lo que el gobierno busca es que no haya trabajo, para que así haya más pobres que dependan de su ayuda y de esta manera perpetuarse en el poder. Los planes son la forma perfecta para mantenerlos sometidos y dependientes de la generosidad del gobierno y la forma perfecta para perpetuarse en el poder por muchos períodos, como quiere Cristina. Los únicos trabajos que el gobierno supo aumentar fueron los empleos públicos, pero dados solo a partidarios fervientes.

El Presidente es un hombre que no tiene ninguna convicción personal firme ni moral ni política, pues pasó por todos los credos políticos. No tiene plan de gobierno. Desvaría hablando de cómo deberían ser las cosas, pero no dice qué está haciendo para conseguirlas. Cristina, de ser el blanco de todos sus dardos, pasó a ser la Musa inspiradora de todos sus actos. Ancló, por ahora, en el Kirchnerismo porque lo eligió para un cargo en el que jamás hubiera soñado. Pero pocos años antes, nadie la había descalificado con más dureza. Tiempo después, ya como Presidente, dijo que mantenía esas críticas. ¿En qué quedamos?

Desde que asumió la presidencia lo único que hace es criticar a Macri, improvisar, avanzar, retroceder, criticar a Macri, mentir, contradecirse, criticar a Macri, obedecer, mentir, criticar a Macri… No se ve ninguna acción destacable y positiva en su gobierno, que avanza hacia el futuro mirando solamente el pasado.

Dados los errores tan elementales, en tantas medidas de gobierno, existen argumentos como para pensar que, de cada promoción de egresados de un buen Colegio Secundario del interior del país podría seleccionarse, de entre los alumnos, un equipo de ministros mucho mejor que el que nos gobierna y un Ministro Coordinador de lujo.
En cada materia, de cada promoción de egresados, existe uno o varios alumnos realmente brillantes y de sentido común, que por lo menos harían las cosas más obvias.

Si quisieran aumentar las fuentes de trabajo, no permitirían que se sofoquen las iniciativas empresariales con paralizantes impuestos, ni permitirían que los sindicatos recurran a la violencia para apoderarse de la organización y los ingresos de la empresa ante la cobarde pasividad de la Justicia (estas prácticas anárquicas desalientan grandemente la inversión), ratificarían el derecho inalienable a la propiedad privada y a la ganancia justa, premiarían a los que más exporten, facilitarían importar lo que necesitamos, fomentarían la competencia entre empresarios para mejorar la calidad de nuestros productos, (la protección excesiva perpetúa la mediocridad y nos saca de competencia, y en Argentina existe gente que, puesta a competir, puede hacerlo muy bien en el corto o mediano plazo) y si fracasaran serían capaces de reconocerlo y dar un paso al costado.

Circula por los medios un spot publicitario del gobierno que termina diciendo: “Reconstrucción Argentina.” ¿Nos están tomando el pelo? ¿Qué es lo que están reconstruyendo? Todo está peor que lo que dejó el tan criticado Macri y vemos que hoy al piloto de la nave solo le interesa hablar de bueyes perdidos. En las últimas décadas más de 1.000.000 de argentinos preparados y con iniciativa fueron expulsados de su patria por los malos políticos que tenemos. ¡El lugar de los argentinos debiera ser Argentina!

Mientras muchos se van, decenas de miles de extranjeros ingresan al país para disfrutar de los beneficios que aquí les da el gobierno nacional y popular: planes sociales, tolerancia por usurpar tierras o espacios aéreos para construirse una vivienda, colgarse de la luz y el agua, salud y educación gratuitas, no deportación si delinquen o trafican, changas por hacer número en piquetes etc. Algunos viven en otro país pero cobran un plan social argentino y solo ingresan al país para cobrarlo y para votar a quien les da ese plan. La frontera solo está en los mapas. Esto es descarado en Salta y especialmente en la Formosa de G. Insfrán, el amigo de Alberto Fernández

Así se van nuestros impuestos. Estos inmigrantes vienen de países que están económicamente mejor que nosotros -cualquiera de los que nos rodean- y su bienestar debe ser responsabilidad exclusiva de sus gobernantes. No estamos en condiciones de ocuparnos de los pobres de otros países porque somos un pobre país.
Poco tiempo atrás S. Cafiero se hizo eco de una opinión últimamente muy difundida, y la contradijo afirmando que en realidad “Argentina no es un país de mierda.” Pero no dio un solo argumento para respaldar su afirmación. Obviamente esa afirmación popular se refiere, no al país y su gente, sino a su clase dirigente. Y es innegable.

Tu Patria es la que colabora con tu crecimiento, no la que poco a poco te va quitando libertades y convirtiéndote en su esclavo. No es aceptable que la mitad de los argentinos con trabajo, estén forzados a trabajar para mantener a la otra mitad que no trabaja.

¿Cómo los políticos, todos ellos ricos o muy ricos, no impidieron esta barbaridad? ¿Por qué se pelean por llegar al gobierno si no tienen idea de cómo crear trabajo?

¿Con qué cara les dicen a los jóvenes que es falsa la afirmación de que “en Argentina la única salida es por Ezeiza”? No tienen idea del dolor desgarrador que produce la separación de la familia, provocada por la incompetencia y corrupción de los políticos.

Ellos nunca sufren las consecuencias de su mal gobierno. Saben cómo cubrirse. ¡Ninguno de los políticos va a querer emigrar! Ellos están muy bien, y gracias a nuestra miserable justicia, nunca, por nada, irán a la cárcel. En Argentina, la Justicia no tiene venda que le cubra los ojos.

Mientras tanto, Argentina se desangra por Ezeiza.

Nota: Profesor Humberto Guglielmin
guglielmin.humberto@live.com

 

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