DE HUMILDE COMENTARISTA DEPORTIVO A SOBERBIO FUNCIONARIO POLÍTICO

En sus comienzos el periodista Pablo Romera, recibido en el Instituto Superior de Ciencias de la Comunicación, trabajó en diferentes medios de nuestra ciudad, hasta que el actual intendente Héctor Gay, en ese momento diputado provincial por el PRO, en las elecciones 2015 integró la boleta de Cambiemos junto a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, ya electo el intendente de Bahía Blanca, lo convoca para integrar su equipo de trabajo.

Durante el primer mandato de Gay, Pablo Romera (devenido del riñón político de Santiago Nardelli)  se desempeñó como Subsecretario de comunicación de la Municipalidad de Bahía Blanca, haciendo en reiteradas oportunidades de «filtro» para la comunicación con funcionarios a cargo de diferentes áreas.

El año pasado, Héctor Gay logra su segunda reelección para ocupar el sillón de Bordeu, y designa a Pablo Romera como su secretario privado, con la soberbia que lo caracteriza (esto, no solo dicho por los medios en off, sino por su propio entorno político), se dedicó solo a favorecer a algunos y a complicar la situación a varios otros medios y trabajadores periodistas que trabajan con honorabilidad, sobretodo los independientes, para la alegría de algunos favorecidos, otorgándole millonarias pautas, «coincidencia» con ciertos medios que antes de la función publica, se había desempeñado laboralmente.

¿O tal vez será que está preparando volver a trabajar en algunos de ellos cuando finalice su etapa política? porque si hay algo seguro, es que tarde o temprano, desde el HCD, la justicia o su mismo jefe el intendente Héctor Gay, deberá mostrar los millonarios números tanto de lo que «repartió», como de que está compuesto su patrimonio personal. Nadie sale de la función política repartiendo millones de las arcas publicas, sin ser investigado cada uno de sus movimientos.

Año electoral el que se aproxima, y sabe no le queda mucho margen ni tiempo para seguir siendo el «ancla política» de hasta ahora respetada gestión de Héctor Gay. Pues Romera representa lo «muy turbio» del manejo de la caja «adoctrinadora y compra silencios en los medios».

Cuando una nota es publicada en forma radial o escrita y se lo menciona o no es de su agrado, toma represalia hacia el medio y sus periodistas, (me consta), con una fuerte y concreta acción, vaciándolo de la miserable pauta olvidando que es dinero publico del que esta privando.

Otro claro ejemplo, y a partir de las publicaciones de las distintas notas donde se lo denuncia por el manejo muy turbio y repartir discrecionalmente y solo a algunos medios y periodistas, sumas millonarias (algo mas de 60 millones de la plata de los contribuyentes Bahienses en solo 5 meses), fue el corte de libertad de expresión en la aplicación de WhatsApp de la Municipalidad para periodistas, en el que no permite hacer preguntas, sólo lo hacen los administradores (o sea él mismo), es una de las formas más graves de coartar la libertad de expresión que impide manifestar lo que piensa un individuo periodista.

La última nota publicada en el Periódico Ático donde se lo relaciona con el nombramiento del denunciado por violento a Rubén García como Director Adjunto de Cultura en Espacios Públicos, utilizando «la dedocracia» (en el lenguaje coloquial), no molestó de sobremanera al Secretario Privado del intendente, sino también a la máxima autoridad gubernamental de Bahía.

¿Cuándo se medirá como corresponde la designación de funcionarios buscando la honestidad, providad y no el «negocio cometero»?

¿Cuando se los controlará eficientemente, cuando se les pedirá rendir cuentas del millonaria reparto?, seguro que muy pronto.

La soberbia, ese sentimiento de superioridad frente a los demás, que provoca un trato distante y despreciativo, ¿se terminará algún día de parte de este funcionario?

Nota: Periodista Sabrina Asnes

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