Marisa Pignatelli, nueva delegada de Ingeniero White y su pasado de promesas rotas

(Foto: Ingenierowhite.com)

La ex concejal Marisa Pignatelli desde el 1 de enero de 2017 es la flamante delegada de Ingeniero White. Esta decisión ha causado un disgusto en la población portuaria, debido a que se había pedido que quien reemplace al actual delegado Marcelo Acosta, resida esa localidad, requisito que, en este caso, no se cumple con la referente del ARI.

Cabe recordar que el intendente de Cambiemos, Héctor Gay, durante su campaña había prometido consultar a la ciudadanía a la hora de elegir delegados. Sin embargo, hasta el momento jamás lo ha hecho, pese a que en este caso los vecinos piden explícitamente que no sea ella la delegada.

Esta no es la única promesa incumplida que rodea al asunto. Marisa Pignatelli había llegado a ocupar una banca en el Concejo Deliberante de la mano de Integración Ciudadana. Durante la campaña política, Raúl Woscoff, líder del frente, junto a la lista -que incluía a la futura delegada- prometieron pedir licencia a los dos años para renovar el bloque.

Todo salió según lo pactado, de modo que 24 meses después de asumir Woscoff y Carlos Paoletti dejaron sus lugares a Juan Manuel Martínez Eizaguirre y a Miriam Iantosca. Sin embargo, Pignatelli se negó a cumplir lo prometido. Poco antes de la fecha estipulada, se pasó al bloque del PRO y manifestó que al no seguir perteneciendo a Integración Ciudadana, no era necesario bajarse. Motivado por eso, su ex compañero de banca Norberto Martínez, la tildó como «experta en escapismo«.  A las claras y por los hechos, denota que la opción tomada por Pignatelli no fue otra que optar por su carrera política y la seguridad económica, en detrimento de honrar la palabra dada.

Claro está que de haber cumplido con su palabra, en su lugar ingresaba un tercer concejal de IC, lo que no era conveniente para, por ese entonces, el bloque PRO. Aquello no fue un acuerdo interno, sino una promesa de campaña, por lo que no sólo le falló al partido que la consagró como edil, sino y sobre todo, a los electores.

Por seguro alguien dirá que esa es historia pasada. Pero no. Es un antecedente que demuestra que ni Gay ni Pignatelli cumplen proposiciones básicas que hicieron para ganarse un cargo. Además desoyen lo que la propia comunidad whitense pide: que el delegado viva en el sector.

Otro asunto no menor: La contaminación, los escapes de las empresas, recurrentes conflictos con pescadores, bares donde se sigue ofreciendo servicios sexuales y otros donde aun en esta época hay esclavitud de mujeres, el homicidio de Ángel Almada y problemas de narcotráfico la convierten en una de las zonas más delicadas de Bahía Blanca. ¿Está Marisa Pignatelli preparada para dirigir y representar un área de la ciudad tan sensible y que, pese a haber nacido en ella, no conoce a fondo?

A modo curioso: Gay desvincula a Marcelo Acosta por posible inoperancia ante el caso Almada, el adolescente que perdió la vida al caer desde un puente y que, según se denunció, fue arrojado del mismo por policías. Sin embargo y motivado por el hecho, el aun delegado había presentado la renuncia cuatro veces y siempre fue rechazada.

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